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Terapia Individual

Maud Ríos en sesión de terapia individual

Desde el pensamiento sistémico se trabaja en psicoterapia entendiendo que las personas formamos parte de diferentes sistemas o grupos (familia, pareja, entorno social) que influyen en cómo pensamos, sentimos y nos relacionamos. Como seres sociales que somos, existimos en relación con los otros y no de manera aislada e individual, crecemos y nos desarrollamos en las relaciones que establecemos.

Bajo este enfoque, el malestar no se entiende como un problema individual aislado, sino como algo que tiene sentido dentro de las dinámicas y vínculos que hemos construido a lo largo de nuestra vida. En terapia, se exploran las relaciones significativas y los distintos sistemas de pertenencia en los que la persona estuvo o está inmersa (contexto familiar, social, cultural, económico, ideológico…), ayudando a entender cómo cada individuo es parte activa de su entorno: influye en él con sus actos y, al mismo tiempo, se ve influido por él en un constante intercambio.

La propia persona no es el único elemento de referencia para estudiar las dificultades clínicas que presenta. Es fundamental tener en cuenta las relaciones y el contexto en el que está inmersa.

¿Sientes que cargas con roles o responsabilidades que en realidad no te corresponden? ¿Notas que ciertas dificultades no solo tienen que ver contigo, sino con las dinámicas de tu entorno? ¿Te has visto repitiendo patrones familiares que no quieres para tu vida? ¿Has sentido que tus emociones o necesidades quedaban en un segundo plano dentro de tu entorno familiar?

¿Para qué este estilo terapéutico?

Ilustración del proceso terapéutico: de pensamientos enredados a claridad

Este enfoque te permite diferenciar lo que es verdaderamente tuyo de lo que proviene de tu historia o de tu entorno, favoreciendo un mayor conocimiento de ti mismo y la posibilidad de elegir qué aspectos de tu vida y de tu manera de relacionarte realmente quieres conservar o cambiar.

Al mismo tiempo, la terapia sistémica facilita integrar y dar un lugar a las emociones, creencias o sensaciones ligadas a tu historia y a tus vínculos, generando mayor bienestar. Se trata de un proceso de acompañamiento en el que se busca:

  • Comprender tu historia y tu presente
  • Identificar cómo te influyen los sistemas y relaciones que te rodean y construyes
  • Elegir con conciencia qué va contigo y qué puedes soltar
  • Integrar emociones y transformar creencias para sentirte más equilibrado y en paz

En definitiva, con este trabajo te acompaño a mirarte a ti mismo dentro de tu red de relaciones, a entender tu historia, a reducir aquello que te genera malestar y a avanzar hacia una vida más coherente con quién eres realmente.