Terapia Familiar

Las familias atraviesan cambios vitales, conflictos o dificultades emocionales que en algún momento pueden requerir de un acompañamiento especializado.
En terapia familiar se genera un espacio de colaboración para mejorar la comunicación, fortalecer las relaciones entre los diferentes miembros y crear un ambiente de apoyo y comprensión en la familia que permita resolver y cuidar el malestar que se está atravesando.
A veces, el sufrimiento de un miembro de la familia se manifiesta de una manera muy clara: tristeza profunda, problemas con la comida, dificultades en el rendimiento escolar, agresividad, autolesiones, abuso de sustancias, aislamiento… Este síntoma puede ser la expresión de una dificultad más amplia que atraviesa a todo el sistema familiar. La mirada terapéutica hacia el conjunto familiar permite ir más allá del síntoma individual, comprender la raíz de lo que sucede y abrir un camino que fortalezca a cada persona y a la familia en su totalidad.
¿Cuándo es bueno acudir a una terapia familiar?
Las familias pueden acudir a terapia por diferentes razones, entre las más comunes se encuentran:
- Conflictos de autoridad, falta de límites o excesiva permisividad
- Problemas en los roles familiares: rigidez o confusión en las responsabilidades de cada miembro
- Dificultades de pareja que impactan en la familia
- Conflictos constantes entre padres e hijos
- Conductas problemáticas en alguno de los miembros: impulsividad, agresividad, aislamiento, adicciones, dificultades con la comida…
- Dificultad para superar o perdonar experiencias traumáticas
- Problemas de comunicación: discusiones frecuentes, falta de confianza para expresar sentimientos, faltas de respeto…
- Procesos de duelo o pérdidas afectivas
- Aparición de una enfermedad física, psiquiátrica o dificultades psicológicas en alguno de los miembros
- Dificultad para adaptarse a cambios importantes que repercuten en la vida familiar: nacimientos, adolescencia de los hijos, mudanzas, divorcios…
Psicoterapia Familiar Sistémica
Desde el enfoque sistémico se comprende que, cuando las dificultades en las relaciones familiares no se resuelven, repercuten tanto en el desarrollo personal de cada miembro como en la estabilidad y el clima emocional de toda la familia. Cada persona es un ser relacional y es necesario entender su comportamiento y sentir dentro del medio en el que se desarrolla. Con este planteamiento de intervención, se logra una participación activa de la familia en la solución de los conflictos.
En el proceso terapéutico se estudian y abordan las dificultades de cada familia a partir de cuatro ejes fundamentales:
- La función que cumple cada miembro dentro del sistema familiar
- La organización y estructura global de la familia
- El momento del ciclo vital en el que se encuentran, tanto a nivel individual como familiar
- El estilo de comunicación predominante y el ambiente emocional que se genera
Se usan diferentes estrategias y técnicas que ayudan a mirar los problemas desde otra perspectiva. Se entiende el origen de las dificultades teniendo en cuenta a cada persona por separado y atendiendo también cómo se relacionan y comunican entre ellos. Las emociones y comportamientos que surgen en la vida familiar se trabajan entendiendo que cada uno de los miembros puede formar parte de las dificultades como de las soluciones.
¿Cuáles son los objetivos de la Psicoterapia Familiar Sistémica?
Cuando la familia se sienta en consulta es posible observar cómo son las interacciones entre ellos, qué rol y responsabilidades asume cada miembro y cuál es el clima emocional en el que viven. Al estudiar y trabajar con todos ellos se abre la posibilidad de que la familia construya una nueva forma de comprenderse y de relacionarse, favoreciendo vínculos más sanos y equilibrados. Los beneficios que se generan al realizar un proceso de terapia son:
- Construir una nueva manera de entender lo que ocurre
- Relacionar los síntomas con la forma en que la familia se vincula
- Cambiar patrones repetitivos que dañan la relación
- Potenciar las fortalezas y recursos individuales como los de la familia en conjunto
- Aprender a vincularse de manera más sana, evitando alianzas que generen malestar
- Desarrollar nuevas formas de comunicarse de manera clara y respetuosa
- Promover la expresión y el manejo de las emociones
- Acompañar y contener en los momentos de crisis